La electricidad de Brasil se genera casi totalmente por fuerza hÃdrica, a pesar de que una proporción considerable del potencial hidroeléctrico del paÃs permanece sin explotar.
El predominio de la hidroelectricidad se explica por la existencia de rÃos de gran volumen y por las reservas relativamente pequeñas de carbón y petróleo. El sistema nacional de energÃa está compuesto por dos redes interconectadas: una para el norte y noroeste y la otra para el sur, el sudeste y el centro-oeste. El potencial total de hidroenergÃa es de 259,7 gigawatts, de los cuales solo el 25% es actualmente explotado o lo será, una vez que se concluyan las obras de las plantas que actualmente están en construcción.
Ya en 1996, el 92% de toda la generación de energÃa eléctrica era hidroeléctrica y la restante, térmica y geotérmica. En 2001, sin embargo, el gobierno debió revisar ese modelo, ya que este entró en crisis y llevó a Brasil a ser muy vulnerable ante la falta de lluvias; ese año, las autoridades debieron lanzar un rÃgido programa nacional de ahorro de energÃa para bajar el consumo, mientras instrumentaba millonarios planes de diversificación de las fuentes energéticas en todo el paÃs.


