Relaciones Económico Comerciales

México es el séptimo socio comercial de Brasil en términos de volumen de comercio global, superado sólo por la Unión Europea, Estados Unidos, Argentina, China, Japón y Chile.

En 2006, el comercio bilateral alcanzó la cifra de US$ 5.7 mil millones. En la actualidad, el mercado mexicano es responsable del 2.5% del comercio total brasileño y el año pasado el comercio bilateral creció más de lo que lo hizo con otros socios relevantes, como Canadá, Japón, la Unión Europea y Estados Unidos.

En 2006, el saldo comercial brasileño con México representó 6.8% del superávit brasileño total. Desde el punto de vista de las exportaciones, se trata del quinto principal destino de nuestras ventas al exterior, después de Estados Unidos, la Unión Europea, Argentina y China, y al frente de socios importantes como Japón, Reino Unido, Francia, Italia, España y Canadá. Cabe resaltar que, después de Argentina, México es el segundo socio comercial de Brasil entre los países de la ALADI. De 2001 a 2006, las exportaciones brasileñas hacia México crecieron a una tasa promedio de 18%, superior a la tasa de crecimiento, de 16.9%, de las exportaciones brasileñas hacia el resto del mundo en el mismo periodo.

Desde el punto de vista de las importaciones brasileñas, México ocupa la décima quinta posición. De esta manera, representa 1.4% de nuestras importaciones totales y 17.8% de las importaciones brasileñas provenientes de los países de la ALADI. En 2006, las importaciones brasileñas de productos mexicanos crecieron 55.2%, muy por encima del crecimiento promedio de las importaciones brasileñas provenientes del resto del mundo (24.1%).

Los datos del comercio bilateral indican, por lo tanto, que las relaciones comerciales entre las dos más grandes economías de América Latina se han caracterizado por un dinamismo superior al promedio global del comercio exterior brasileño. La importancia para Brasil del mercado mexicano, quinto principal destino de las exportaciones brasileñas y cuarto mayor superávit de nuestra balanza comercial, no puede ser subestimada. Al lado del mercado argentino, se trata del gran mercado en que logramos obtener superávits en niveles solamente superados por los que generamos con las grandes economías mundiales y considerablemente superiores a los que generamos con socios importantes como China o Chile. La composición de nuestro comercio con México también es un elemento importante para evaluar la calidad de la relación que mantenemos con este socio, toda vez que las exportaciones e importaciones se concentran fuertemente en productos manufacturados de mayor valor agregado. Además del dinamismo, otro aspecto distintivo de la relación económico-comercial bilateral es la estabilidad de la relación. De hecho, tenemos en México un socio que, como Brasil, ha demostrado, a lo largo ya de más de una década, consistencia y responsabilidad en la conducción de la política económica, lo que ha garantizado un ambiente de estabilidad macroeconómica favorable a una mayor apertura e integración a la economía internacional. En ese sentido, México representa para Brasil un importante mercado y, más allá de las oportunidades comerciales de corto plazo, debe ser visto y entendido como un socio estratégico.

En materia de inversiones, la relación Brasil-México también se ha caracterizado por el creciente dinamismo verificado a lo largo de los últimos años. De hecho, México se convirtió en uno de los principales inversionistas en Brasil. De acuerdo con estimativas de la Secretaría de Economía (SE) de México, las inversiones mexicanas en Brasil totalizaron, en 2005, cerca de US$ 6.5 mil millones. Cabe destacar la presencia en el mercado brasileño de algunas de las principales empresas mexicanas, como el Grupo Carso (controlador de Embratel, Telemig, Claro, con inversiones estimadas en cerca de US$ 5 mil millones), el Grupo Bimbo (productos alimenticios) y Coca Cola/Femsa. Del lado de las inversiones brasileñas en México, la SE registra que éstas totalizaron, hasta septiembre de 2006, cerca de US$ 194.4 millones, colocando a Brasil como segundo inversionista de la ALADI en México. Sin embargo, estimativas extraoficiales indican que las inversiones brasileñas ya habrían alcanzado un valor superior (cerca de US$ 500 millones).

Las inversiones brasileñas en México se caracterizan por su amplitud y diversificación, abarcando sectores como construcción civil y productos para la construcción civil, productos alimenticios y bebidas, servicios de tecnología de la información, software, servicios financieros, productos químicos e industria automotriz, entre otros. De acuerdo con la SE, los principales sectores en que se encuentran las inversiones brasileñas son el de manufacturas (52.6%), comercio de alimentos (26.3%) y servicios (14.8%). Entre las principales empresas brasileñas establecidas en México se encuentran: Petrobras, Banco do Brasil, Marcopolo (transportes/autobuses), WEG (motores y bombas), Busscar (carrocerías), Oxiteno (metalurgia), Andrade Gutiérrez y Odebrecht (construcción civil) e Intelbras (aparatos y sistemas de telefonía). En el área textil, sobresalen Marisol y Brasilsul, que comercializan sus productos en el mercado mexicano. En el área de “software†y tecnologías de la información, vale la pena destacar Microsiga, Datasul, Itautec y Stefanini. En el área de alimentos hay una fuerte presencia de Aginomoto y, en cuchillería, de Tramontina S.A.

Continuando con el mismo tema, el año 2007 inició con buenas noticias para los empresarios brasileños interesados en invertir en México, así como para los empresarios mexicanos que quieran invertir en Brasil. Entró en vigor, el 1º de enero, el Convenio para Evitar la Doble Tributación entre Brasil y México, que deberá facilitar de forma considerable el proceso de operación de las empresas de un país en otro, en beneficio de ambas partes.

Negociaciones Comerciales

Están en curso, desde el segundo semestre de 2006, negociaciones para la ampliación y profundización del Acuerdo de Complementación Económica 53 (ACE-53) entre Brasil y México, el quinto principal mercado para nuestras exportaciones. Se trata de un tema de fundamental importancia para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales en el plano económico-comercial. En la actualidad, el ACE-53 comprende cerca de 800 productos. Brasil tiene la expectativa de que, en 2007, se realicen, de forma regular, reuniones negociadoras y que México pueda reaccionar, en la medida de lo posible, a la propuesta presentada por el lado brasileño en la última reunión de la Comisión Administradora del ACE-53, realizada en octubre de 2006. La propuesta negociadora brasileña defiende la inclusión de todo el universo tarifario en la cobertura del acuerdo, con un margen de preferencia lineal de 20% y, para aquellos productos que ya cuenten con una preferencia de la PTR de la ALADI, un margen de preferencia de 30%, preservando eventuales preferencias más profundas que ya constan en el Acuerdo o fueron concedidas de otro modo por las Partes.

Con relación al Acuerdo de Complementación Económica 55 (ACE-55) entre el Mercosur y México, que regula el comercio de automóviles y autopartes, debe resaltarse, como factor positivo, la conclusión, en diciembre de 2006, de las negociaciones sobre las solicitudes mexicanas de alteración de ese instrumento jurídico. Se salvaguardaron los puntos de mayor importancia para Brasil (entrada en vigor del libre comercio para automóviles ligeros en enero de 2007) y, al mismo tiempo, se atendieron satisfactoriamente las reivindicaciones mexicanas, mediante la decisión de negociar un cronograma para llegar al libre comercio para autopartes y camiones. En enero de 2007, México adelantó a Brasil contrapropuesta de protocolo al ACE-55 para incorporar los resultados de la reunión negociadora de diciembre de 2006. La contrapropuesta mexicana deberá ser analizada por el Mercosur.

Energía / Petróleo

El sector de Energía / Petróleo es un área altamente promisoria para futuras inversiones brasileñas en México, una vez realizadas las necesarias reformas legales que permitirían la plena participación de empresas extranjeras en la explotación de petróleo en territorio mexicano. Petrobrás tiene gran interés en invertir en México y trabajan para posicionarse como potencial socio de la estatal PEMEX en la eventualidad de una apertura del sector. Actualmente, la actuación de Petrobrás está limitada a la prestación de servicios (“multi-services contractâ€) a PEMEX. Las dos empresas han mantenido contactos con vistas a desarrollar proyectos de cooperación en varias áreas. Existen, de igual manera, contactos entre el Ministerio de Minas y Energía y la Secretaría de Energía de México con vistas a la celebración de un Memorando de Entendimiento, de modo que se permita el desarrollo de proyectos de cooperación en áreas de interés mutuo.

El modelo institucional de Petrobrás (empresa de economía mixta) y la tecnología brasileña de perforación en aguas profundas representan áreas de gran interés para el lado mexicano. El momento actual se revela como particularmente oportuno para promover un mayor acercamiento entre Petrobras y PEMEX. El Presidente Calderón defiende la reforma del sector energético y ha manifestado reiteradamente su interés en la cooperación con Brasil, en particular en lo que respecta a la explotación de petróleo en aguas profundas en las cuencas del lado mexicano del Golfo de México. En el encuentro bilateral al margen del Foro Económico Mundial, en Davos, en enero de 2007 y en la reunión del Grupo de Río en Georgetown, el Presidente Lula y el Presidente Calderón reiteraron su determinación de avanzar en materia de cooperación bilateral en el campo energético y destacaron la relevancia del acercamiento entre las dos empresas estatales de petróleo.

Biocombustibles / Etanol

En el Congreso mexicano, se encuentra en fase avanzada la discusión de dos proyectos de ley sobre Promoción y Desarrollo de Bioenergéticos, uno de los cuales prevé, en su última versión, la adición de 6% de etanol a la gasolina. El asunto ha despertado creciente interés por parte de potenciales productores e importadores mexicanos, que también ven en la expansión y consolidación del mercado de etanol en los EUA buenas perspectivas para la exportación.

La baja productividad de la industria mexicana de etanol podría favorecer las exportaciones brasileñas del producto. Los Presidentes Calderón y Lula, en encuentro realizado en marzo de 2007, al margen de la reunión del Grupo do Río en Georgetown, destacaron la importancia de una mayor cooperación bilateral en el sector de biocombustibles / etanol. Existe interés en desarrollar proyectos de cooperación a fin de aumentar la capacidad y la productividad de la industria mexicana del alcohol, lo que, además, coincide con el interés ya manifestado por representantes de la Cámara Azucarera y Alcoholera mexicana. Debe destacarse que como uno de los resultados de la misión de senadores mexicanos que viajó a Brasil, está prevista una visita a una planta de etanol y reuniones con representantes del sector privado nacional. Más allá de la esfera bilateral, el Ministro Celso Amorim, en reunión al margen del Foro Económico Mundial, en Davos, en enero de 2007, conversó con la Canciller Patricia Espinosa sobre la posibilidad de actuación conjunta Brasil-México para América Central, habiendo acordado que la de los biocombustibles sería un área de posible cooperación trilateral con países de esa región.

Relaciones Mercosur - México

Las relaciones Mercosur-México tienen como marco jurídico central el Acuerdo de Complementación Económica 54 (ACE-54), celebrado en el ámbito de la ALADI. El ACE-54 prevé la negociación de acuerdos de libre comercio entre los socios del Mercosur y México. Como se sabe, la negociación de un acuerdo de libre comercio es una condición para la eventual adhesión al bloque comercial. En el caso de México, no fue posible avanzar en la negociación de un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, en función, sobre todo, de las fuertes sensibilidades de México a propósito de la liberalización del sector agrícola a los países del bloque. En ese contexto, la estrategia brasileña se concentra en avanzar en la liberalización comercial con México con base en la ampliación de la cobertura y profundización de las preferencias concedidas bilateralmente en el ámbito del ACE-53.